Quedan 29 días para Startup Alley: Planeando todo lo que necesitaremos

¡Ya no queda ni un mes! La cuenta atrás ha comenzado y estamos muy contentos. Tenemos abierta nuestra lista de cosas pendientes en “la nube” (vulgo Google Docs…) con mucho color rojo que debe pasar a verde. No solo hablamos de programación, diseño o presentaciones. Visados, pasaportes, alquiler… En realidad lo hacemos por Álex, que es un poco despistado 😉

Megan estuvo hace un par de días reunida en Nueva York con un tipo bastante interesante de una de las “grandes”. De las tres más grandes del mundo, para ser más exactos. Le gustó Moodyo y nos dio algunas pistas sobre cómo hay que llegar a Estados Unidos. Algo común a todas las presentaciones y reuniones que ha tenido nuestra compañera en Estados Unidos ha sido, resumido en otras palabras, el “hey, tenéis algo interesante”. No os creáis que es fácil. 

Quienes ya han estado en América saben que allí no les cuesta nada decirte que tu producto no sirve, está desactualizado, mal enfocado, ha llegado tarde (o pronto), no tiene mercado… Pero no ha sido el caso. Incluso en algún periódico de la Costa Oeste sacarán un pequeño reportaje sobre nosotros. 

Por desgracia, nada de esto significa nada. Como dice mi padre, “uno es grande hasta el día en que se lo cree”. Así que, a sabiendas de que es necesario disfrutar de esos halagos y usarlos como punto de apoyo, lo cierto es que no tenemos nada aún. Somos un grupo ilusionado con un producto en la calle que está avanzando y cambiando cada día en función de una serie de comportamientos de usuario que se traducen en números y curvas que, posteriormente, dan lugar a la toma de decisiones. Tan fácil y tan complicado.

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Mi equipo no necesita motivación extra. Ellos ya están motivados. Ver que la gente hace cosas en Moodyo, que ya no son zombies estadísticos (un día lo fueron, como en casi toda startup que se precie…), que comparten cosas en Twitter y Facebook, que nos solicitan cuentas verificadas… ¡Tener 34 tiendas ya esperando para ver cómo pueden vender desde Moodyo! Todo ayuda para mantener vivo este sueño cada mañana.

Recibir correos de chicas que te dicen “Estoy enganchada a Moodyo” o, incluso, de aquellos que dicen que es “una red para los frívolos” es motivo de alegría. Lo malo eran los días al inicio cuando perfilábamos el producto y no obteníamos ni frío ni calor.

Ahora toca buscar piso en Nueva York… ¿Alguna sugerencia?

Un mes para ir a Startup Alley en Nueva York

Dentro de 30 días estaremos, si Dios quiere, en Nueva York para presentar Moodyo en Startup Alley (Disrupt NYC 2013). No piso Manhattan desde 2008 y reconozco que tengo muchas ganas de ir. En realidad, todo el equipo está muy ilusionado. Estamos echando el resto para tener listas las cosas pendientes y las nuevas opciones. Megan está ahora en la Gran Manzana -antes ha estado 10 días en San Francisco- intentando ver cómo es el ecosistema de startups tecnológicas desde cerca, recogiendo opiniones sobre Moodyo de varios expertos y abriendo puertas con medios y bloggers. Y de momento, todo va genial.

TechCrunch Disrupt NY 2013

TechCrunch Disrupt NY 2013

Aunque el correo electrónico, Twitter y otras herramientas nos acercan a Estados Unidos como nunca, al final es necesario ir allí y decir que quieras desarrollar tu negocio. No es fácil, y el primer requisito es que montes allí una sociedad. Ni que decir tiene que ser bilingüe no es suficiente para hacer una buena plataforma internacional. Por mucho inglés que sepas es recomendable incorporar a tu equipo una personas nativa del país en el que intentas implantarte. Te ahorrarás muchas sorpresas.

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El emprendedor de palo

Van a tantos encuentros sobre emprendimiento que es imposible que les dé tiempo a emprender nada. Suelen tener una tarjeta de visita impecable, una historia grandilocuente para cada ocasión y un halo de amabilidad que resulta embriagador. El emprendedor de palo es una figura en alza en tiempos difíciles. Puede aparecer ante ti como CEO, business angel o “serial entrepreneur” porque, aunque ellos no suman, saben que un cargo en inglés es un valor añadido para los neófitos. Continue…

De una cajera de banco y otros motivos para salir de Sevilla si emprendes en Internet

Emprender desde Sevilla es muy bonito. No voy a contar nada de esta ciudad porque quien la conoce y disfruta acaba volviendo; los otros ya viven en ella. Sin embargo, la ciudad carece de un ecosistema notable de emprendedores en el sector online. Hay empresas y personas que ya lo están haciendo, y eso es fenomenal. Casos como deMartina son referentes a nivel nacional. Pero no nos engañemos: es necesario salir con cierta periodicidad a Madrid o Barcelona para vender o mejorar tu trabajo. Continue…

La historia sobre cómo me robaron el dominio moodyo.com

Una mañana del 12 de agosto de 2007 me levanté con el firme propósito de registrar el dominio de la marca que rondaba mi mente desde la noche anterior. “Moodyo” era un nombre que me parecía adecuado para representar una página web donde las personas podían decir lo que les gustaba y lo que no les gustaba. Mismo ritual de siempre: buscar el dominio y, en caso de estar disponible, comprar el .com, .es y .net.

Entré en Piensasolutions (por aquel entonces registraba todos los dominios con ellos…), busqué y ¡eureka! Estaban disponibles. Ese día comía en casa de mis padres, así que pagué con la tarjeta y me fui sin mirar el correo electrónico. Al volver, veo el email y ¡horror! Tenía la confirmación del .es y el .net, pero no la del .com.

Al rato llegó un correo que, grosso modo, me decía que alguien había solicitado el mismo dominio que yo a la misma hora que yo. ¿Casualidad? No lo creo…

Al día siguiente tenía un fantástico y amable correo de un tipo estadounidense que me decía algo así como “Tengo tu dominio, pero no te preocupes que no te lo pondré muy caro. Por 10.000 dólares puede ser tuyo”. Tras unos minutos de cabreo pensé que no tenía previsto iniciar Moodyo inmediatamente así que no me iba a preocupar.

En realidad, estaba iniciando un proceso de negociación que duró 3 años y muchos correos electrónicos

Cada vez que se acercaba agosto recibía un email del “amigo” estadounidense que, generosamente, aceptaba bajar sus pretensiones. Yo, aunque me moría de ganas de tener ese dominio, escribía fríamente, dejando entrever que no me importaba y que podía poner en marcha mi negocio con el .net, el .es y alguno más que había comprado.

Un par de años después la negociación iba por 800 dólares. Me negué, por supuesto.

El día antes de Reyes (4 de enero) de 2010, recibo un correo de John Timmers de InTrust Domains en el que se me indica que moodyo.com estaría disponible para compra, de nuevo, en unos días. De nuevo, ligera indiferencia…

El 6 de enero, recibí otro mensaje en el que se me decía que podía comprarlo. Seguía siendo algo caro, pero el cambio dólar-euro me era muy favorable. Hablé por teléfono con un representante de InTrust Domains (me llamaron a mi oficina en Sevilla…) y estuvimos negociando durante unos minutos. Su oferta final, 100 dólares. Recuerdo que fueron, aproximadamente, al cambio de ese día, unos 65€.

Por lo tanto, Moodyo pasó de 6€ a 10.000 dólares (unos 7.500€ en 2007), después a 2.000…800… y, finalmente, 65€. Mereció la pena esperar, está claro.

No obstante, siempre me quedará la duda de qué ocurrió exactamente esa mañana del 12 de agosto de 2007 para que misteriosamente alguien comprara el mismo dominio que yo. Al no tratarse de un nombre relacionado con nada, francamente, no creo en la casualidad. ¿Quién me lo “robó”? Nunca lo sabré. Solo sé que ahora es mío y espero que lo siga siendo muchos años.

Mi primer párrafo con la máquina de escribir que me regalaron hace poco 😉

Mis compis de @Moodyo y @3dsignia aún me quieren…

Una breve historia sobre mi paso por ABC de Sevilla

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Me decía el otro día Ramón Román -medio en broma, medio en serio- que había dedicado poco tiempo a hablar de mi trabajo en ABC en los distintos sitios donde me entrevistaron tras recibir el premio de la APS. Lleva razón. Así que voy a escribir unas líneas y así, además de equilibrar mi karma, él dejará de pensar que no me acuerdo del gran equipo que dejé allí. Continue…