Javier Padilla

El blog de Javier Padilla

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Cofundador de Nabumbu, El Desmarque y otras historias. Programé mi primera web en 1997 y, desde entonces, diseño, programo, escribo y hago marketing online decentemente.

#MoodyoNYC: ¿Qué tiene Nueva York para los emprendedores? (Que no tenga España)

En este último mes he podido constatar una realidad aplastante: no hay ecosistema emprendedor que corra tanto como el neoyorquino (con el permiso de Silicon Valley…). Si estás en Sevilla habrás notado como al coger el AVE y plantarte en Madrid descubres que hay mil oportunidades más que en la capital andaluza. Hay encuentros de networking casi todos los días, inversores dispuestos a escucharte y presencia de algunas empresas como Google o Facebook. En Londres, Berlín, Dublin o Zurich esa sensación es aún mayor. Pues bien, nada de eso se acerca a lo que puedes experimentar en Nueva York. No se trata del efecto “Paco Martínez Soria”, para aquellos que puedan pensar que estoy bajo el hechizo de la Gran Manzana. Para que se entienda mejor, paso a explicar mi experiencia en estos días.

Solo tenéis que buscar en Google (como hice yo) por “New York Startups”, “New York Incubators”, etcétera y comprender la dimensión del asunto. Desde que vinimos a Startup Alley hemos tenido la oportunidad de hablar con algunos de los “grandes” que invierten en la red. En eso también son únicos. Al llegar a Nueva York tienes que hacer lo mismo que con la ropa cuando vas a la tienda Nike: pensar que aquí una talla “L” es verdaderamente grande.

En España la inversión de un business angel suele oscilar entre los pocos mil euros y los 200 mil en el mejor de los casos. A partir de ahí casi todo es VC si hay suerte. Bien, aquí es distinto. Si necesitas, por ejemplo, 500-600 mil dólares, te dicen que busques a un angel o super-angel (no conocía esto último) porque para una entidad de capital riesgo eso es muy poco dinero. Pero aún en ese caso, la flexibilidad y la fortaleza sale a relucir. “Nuestras inversiones van desde los 100.000 a los 6 millones de dólares”, comentaba el otro día un partner de una importante firma que busca startups con potencial y que tiene su base en New Jersey.

Los inversores con los que hemos hablado hasta ahora en España siempre nos hablan de 2 millones de euro casi como una cifra “tope” y para recibir ese dinero debes haber demostrado la misma tracción que un fórmula 1 con 1.000 CV. Aquí eso también es distinto -y a veces un poco demencial- ya que puedes encontrar casos donde se invierten 3 millones de dólares en una buena idea que tiene detrás a un buen equipo. Sin más. Igualito que en España…

Un día recuerdo que casi me levanto de una reunión en la que nos pidieron “tracción” cuando:

1) Estábamos pidiendo una cantidad pequeña de dinero

2) No podíamos conseguir tracción sin el producto, y éste requería a un equipo mayor para desarrollarlo incluso como PMV (Producto Mínimo Viable).

3) Yo había desembolsado un capital que demostraba mi apuesta por el proyecto

4) Poseía experiencia previa en creación de empresas online con beneficios

5) Teníamos un buen equipo

En otras palabras, Amazon (8 años seguidos con pérdidas en sus inicios) no podría haber nacido nunca en España porque los inversores se habrían ido a otro sitio en busca de beneficios más rápidos en detrimento de la apuesta por la innovación. A lo mejor hoy en día la cosa habría sido distinta, pero hablamos de 1995… Por suerte para los consumidores, en Estados Unidos había inversores que sí confiaron en Jeff Bezos.

Pero no es una cuestión de dinero o, mejor dicho, no solo de dinero. Tampoco de tecnología. En España hay ingenieros increíbles y tenemos acceso prácticamente a lo mismo que en Estados Unidos. Sin embargo, solo Facebook, ha sacado desde 2005 tecnologías de bases de datos como Cassandra (que utilizamos en Twissues para almacenar decenas de millones de tweets), compilación de PHP en tiempo real con HipHop PHP, etcétera. Todo porque se fomenta la innovación y después se exporta. Forma parte de la cultura. Aquí son conocedores de su papel como motor y por ello crean soluciones. Por eso nacieron en Estados Unidos Foursquare, Tumblr, Kickstarter y otras tantas.

Lo siguiente será la publicidad en Tumblr. Aquí no se habla de otra cosa y las agencias ya se están posicionando para acceder a un target más que apetecible: jóvenes que alimentan la nueva generación de blogs, mucho más flexible que la tradicional. Más de 100 millones de usuarios les avalan.

Un asunto que me ha llamado mucho la atención es la receptividad a ideas y equipos del extranjero. Nadie te pone pegas por ser de aquí o allá. Eso sí, te piden que te vengas aquí y montes algo grande. No quieren invertir en una empresa que estará en el extranjero, sino en una cuyos beneficios se puedan sentir también en el tejido socioeconómico de Nueva York y, por ende, de Estados Unidos. No les importa si dejas parte de la producción técnica en otro país, pero el “business development” se viene aquí. Y lo hacen porque es el sitio donde se puede aprovechar la maquinaria que ya existe de agencias de publicidad (son increíbles, con un personal muy formado y con sistemas innovadores como el RTB muy bien aprovechados…), proveedores, inversión, marketing…

¿Inconvenientes? Claro que los hay y seguro que se podría hacer otro post con ellos. Uno de los más importantes para una startup es la escasez de ingenieros y que estos tienen una volatilidad enorme con salarios por encima, en el mejor de los casos, de los 100.000 dólares. Esta semana hemos conocido a algunos que superan los 150.000 y ya se habla de los representantes de ingenieros informáticos como una tendencia “cool”. Una locura.

Author: Javier Padilla

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