Quedan 28 días para Startup Alley: La caja blanca y el teléfono que no suena

Hoy me he acordado de algo que me comentaron hace poco los emprendedores de Blaffin: “En Nueva York verás que todo va muy rápido. Muy, muy rápido”. David y Álvaro son dos chavales geniales que están trabajando en un producto que tiene muy buena pinta y forman parte de ese equipo de valientes que se plantan en Manhattan a hacer las Américas con una buena idea, un puñado de dólares y mucha ilusión. 

Fue sensacional hacer un Hangout la semana pasada con ellos. En 20 minutos te cuentan las tres verdades del barquero y los siempre útiles “tira por aquí y no tires por allí”. En esa conversación fue donde salió el asunto de la velocidad tan alta con la que se desarrollan las cosas allí a todos los niveles: crear empresa, buscar socios, validar un proyecto, etc. En definitiva, allí lo ven o no lo ven, pero no te marean. Y eso es fundamental en la fase inicial de cualquier proyecto que busca partners y crecer.

Aquí, sin embargo, comienzas una conversación con un tuit, la continúas dos días después por email, a eso le sigue una llamada de teléfono para explicar algo a lo que el jefe del jefe tendrá que dar el visto bueno. Y en ésas estamos con algunos asuntos curiosos. Así que hoy lunes me he quedado esperando varios correos y llamadas. Por contra, gente que no esperábamos nos ha llamado para dar muy buenas noticias y, además, ya casi tenemos vuelo y el apartamento está al caer. 

Como nuestra velocidad es otra por necesidad, nos hemos puesto a construir una caja blanca. Para ser justos, Espe y Reme se han puesto a hacer mil pruebas, han acudido a una papelería y con cartón, papel blanco, celo y unas tijeras han construido una caja blanca. Ya os contaremos en un par de posts para qué la necesitamos aunque, básicamente, es para poder hacer fotos a cosas pequeñas… ¡Muchas fotos! 

Quedan 29 días para Startup Alley: Planeando todo lo que necesitaremos

¡Ya no queda ni un mes! La cuenta atrás ha comenzado y estamos muy contentos. Tenemos abierta nuestra lista de cosas pendientes en “la nube” (vulgo Google Docs…) con mucho color rojo que debe pasar a verde. No solo hablamos de programación, diseño o presentaciones. Visados, pasaportes, alquiler… En realidad lo hacemos por Álex, que es un poco despistado 😉

Megan estuvo hace un par de días reunida en Nueva York con un tipo bastante interesante de una de las “grandes”. De las tres más grandes del mundo, para ser más exactos. Le gustó Moodyo y nos dio algunas pistas sobre cómo hay que llegar a Estados Unidos. Algo común a todas las presentaciones y reuniones que ha tenido nuestra compañera en Estados Unidos ha sido, resumido en otras palabras, el “hey, tenéis algo interesante”. No os creáis que es fácil. 

Quienes ya han estado en América saben que allí no les cuesta nada decirte que tu producto no sirve, está desactualizado, mal enfocado, ha llegado tarde (o pronto), no tiene mercado… Pero no ha sido el caso. Incluso en algún periódico de la Costa Oeste sacarán un pequeño reportaje sobre nosotros. 

Por desgracia, nada de esto significa nada. Como dice mi padre, “uno es grande hasta el día en que se lo cree”. Así que, a sabiendas de que es necesario disfrutar de esos halagos y usarlos como punto de apoyo, lo cierto es que no tenemos nada aún. Somos un grupo ilusionado con un producto en la calle que está avanzando y cambiando cada día en función de una serie de comportamientos de usuario que se traducen en números y curvas que, posteriormente, dan lugar a la toma de decisiones. Tan fácil y tan complicado.

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Mi equipo no necesita motivación extra. Ellos ya están motivados. Ver que la gente hace cosas en Moodyo, que ya no son zombies estadísticos (un día lo fueron, como en casi toda startup que se precie…), que comparten cosas en Twitter y Facebook, que nos solicitan cuentas verificadas… ¡Tener 34 tiendas ya esperando para ver cómo pueden vender desde Moodyo! Todo ayuda para mantener vivo este sueño cada mañana.

Recibir correos de chicas que te dicen “Estoy enganchada a Moodyo” o, incluso, de aquellos que dicen que es “una red para los frívolos” es motivo de alegría. Lo malo eran los días al inicio cuando perfilábamos el producto y no obteníamos ni frío ni calor.

Ahora toca buscar piso en Nueva York… ¿Alguna sugerencia?

Un mes para ir a Startup Alley en Nueva York

Dentro de 30 días estaremos, si Dios quiere, en Nueva York para presentar Moodyo en Startup Alley (Disrupt NYC 2013). No piso Manhattan desde 2008 y reconozco que tengo muchas ganas de ir. En realidad, todo el equipo está muy ilusionado. Estamos echando el resto para tener listas las cosas pendientes y las nuevas opciones. Megan está ahora en la Gran Manzana -antes ha estado 10 días en San Francisco- intentando ver cómo es el ecosistema de startups tecnológicas desde cerca, recogiendo opiniones sobre Moodyo de varios expertos y abriendo puertas con medios y bloggers. Y de momento, todo va genial.

TechCrunch Disrupt NY 2013

TechCrunch Disrupt NY 2013

Aunque el correo electrónico, Twitter y otras herramientas nos acercan a Estados Unidos como nunca, al final es necesario ir allí y decir que quieras desarrollar tu negocio. No es fácil, y el primer requisito es que montes allí una sociedad. Ni que decir tiene que ser bilingüe no es suficiente para hacer una buena plataforma internacional. Por mucho inglés que sepas es recomendable incorporar a tu equipo una personas nativa del país en el que intentas implantarte. Te ahorrarás muchas sorpresas.

Continue…

Mi primer párrafo con la máquina de escribir que me regalaron hace poco 😉

Mis compis de @Moodyo y @3dsignia aún me quieren…

Tarta que me ha regalado mi familia. Creación de pruebaloyveras.wordpress.com