Mi amigo no es un mendigo

De pequeño era algo díscolo. Creaba estilo con su forma de vestir incluso antes de que Kriss Kross pusiera de moda aquello de llevar la trasera del pantalón hacia delante. En la década de los 90, cuando estábamos en el instituto, era habitual escuchar que había pintado esta o aquella pared. Intentaba desarrollar su propio estilo como grafitero en los ratos en los que no patinaba o se rodeaba de gente “malota” para fumar unos canutos.

Pero siempre fue un tipo entrañable.  Continue…