#MoodyoNYC: ¿Qué tiene Nueva York para los emprendedores? (Que no tenga España)

En este último mes he podido constatar una realidad aplastante: no hay ecosistema emprendedor que corra tanto como el neoyorquino (con el permiso de Silicon Valley…). Si estás en Sevilla habrás notado como al coger el AVE y plantarte en Madrid descubres que hay mil oportunidades más que en la capital andaluza. Hay encuentros de networking casi todos los días, inversores dispuestos a escucharte y presencia de algunas empresas como Google o Facebook. En Londres, Berlín, Dublin o Zurich esa sensación es aún mayor. Pues bien, nada de eso se acerca a lo que puedes experimentar en Nueva York. No se trata del efecto “Paco Martínez Soria”, para aquellos que puedan pensar que estoy bajo el hechizo de la Gran Manzana. Para que se entienda mejor, paso a explicar mi experiencia en estos días.

Solo tenéis que buscar en Google (como hice yo) por “New York Startups”, “New York Incubators”, etcétera y comprender la dimensión del asunto. Desde que vinimos a Startup Alley hemos tenido la oportunidad de hablar con algunos de los “grandes” que invierten en la red. En eso también son únicos. Al llegar a Nueva York tienes que hacer lo mismo que con la ropa cuando vas a la tienda Nike: pensar que aquí una talla “L” es verdaderamente grande.

En España la inversión de un business angel suele oscilar entre los pocos mil euros y los 200 mil en el mejor de los casos. A partir de ahí casi todo es VC si hay suerte. Bien, aquí es distinto. Si necesitas, por ejemplo, 500-600 mil dólares, te dicen que busques a un angel o super-angel (no conocía esto último) porque para una entidad de capital riesgo eso es muy poco dinero. Pero aún en ese caso, la flexibilidad y la fortaleza sale a relucir. “Nuestras inversiones van desde los 100.000 a los 6 millones de dólares”, comentaba el otro día un partner de una importante firma que busca startups con potencial y que tiene su base en New Jersey.

Los inversores con los que hemos hablado hasta ahora en España siempre nos hablan de 2 millones de euro casi como una cifra “tope” y para recibir ese dinero debes haber demostrado la misma tracción que un fórmula 1 con 1.000 CV. Aquí eso también es distinto -y a veces un poco demencial- ya que puedes encontrar casos donde se invierten 3 millones de dólares en una buena idea que tiene detrás a un buen equipo. Sin más. Igualito que en España…

Un día recuerdo que casi me levanto de una reunión en la que nos pidieron “tracción” cuando:

1) Estábamos pidiendo una cantidad pequeña de dinero

2) No podíamos conseguir tracción sin el producto, y éste requería a un equipo mayor para desarrollarlo incluso como PMV (Producto Mínimo Viable).

3) Yo había desembolsado un capital que demostraba mi apuesta por el proyecto

4) Poseía experiencia previa en creación de empresas online con beneficios

5) Teníamos un buen equipo

En otras palabras, Amazon (8 años seguidos con pérdidas en sus inicios) no podría haber nacido nunca en España porque los inversores se habrían ido a otro sitio en busca de beneficios más rápidos en detrimento de la apuesta por la innovación. A lo mejor hoy en día la cosa habría sido distinta, pero hablamos de 1995… Por suerte para los consumidores, en Estados Unidos había inversores que sí confiaron en Jeff Bezos.

Pero no es una cuestión de dinero o, mejor dicho, no solo de dinero. Tampoco de tecnología. En España hay ingenieros increíbles y tenemos acceso prácticamente a lo mismo que en Estados Unidos. Sin embargo, solo Facebook, ha sacado desde 2005 tecnologías de bases de datos como Cassandra (que utilizamos en Twissues para almacenar decenas de millones de tweets), compilación de PHP en tiempo real con HipHop PHP, etcétera. Todo porque se fomenta la innovación y después se exporta. Forma parte de la cultura. Aquí son conocedores de su papel como motor y por ello crean soluciones. Por eso nacieron en Estados Unidos Foursquare, Tumblr, Kickstarter y otras tantas.

Lo siguiente será la publicidad en Tumblr. Aquí no se habla de otra cosa y las agencias ya se están posicionando para acceder a un target más que apetecible: jóvenes que alimentan la nueva generación de blogs, mucho más flexible que la tradicional. Más de 100 millones de usuarios les avalan.

Un asunto que me ha llamado mucho la atención es la receptividad a ideas y equipos del extranjero. Nadie te pone pegas por ser de aquí o allá. Eso sí, te piden que te vengas aquí y montes algo grande. No quieren invertir en una empresa que estará en el extranjero, sino en una cuyos beneficios se puedan sentir también en el tejido socioeconómico de Nueva York y, por ende, de Estados Unidos. No les importa si dejas parte de la producción técnica en otro país, pero el “business development” se viene aquí. Y lo hacen porque es el sitio donde se puede aprovechar la maquinaria que ya existe de agencias de publicidad (son increíbles, con un personal muy formado y con sistemas innovadores como el RTB muy bien aprovechados…), proveedores, inversión, marketing…

¿Inconvenientes? Claro que los hay y seguro que se podría hacer otro post con ellos. Uno de los más importantes para una startup es la escasez de ingenieros y que estos tienen una volatilidad enorme con salarios por encima, en el mejor de los casos, de los 100.000 dólares. Esta semana hemos conocido a algunos que superan los 150.000 y ya se habla de los representantes de ingenieros informáticos como una tendencia “cool”. Una locura.

#MoodyoNYC: And what do you do?

Recuerdo uno de mis primeros trabajos. Teleoperador con Estratel (empresa extinguida de Telefónica). Cada tarde tenía que decir aquello de “Buenas tardes, soy Javier Padilla del Servicio de Atención al Cliente de Telefónica, ¿podría hablar con el responsable de la línea?”. Me sabía el argumentario de memoria de tal forma que casi no necesitaba leer lo que ponía en pantalla cuando iba pulsando opciones en función de la respuesta del interlocutor. Todo por 53.000 pesetas al mes (318€) que me causaban profunda felicidad por el enorme esfuerzo que suponía ganármelas.

En estos días he memorizado, pulido y desplegado unas 100 veces el mismo mensaje:

“Moodyo connects the dots between consumers, vendors, brands and trendsetters. We provide a …”

Aquí todo el mundo sigue una pauta más o menos similar al ritual de apareamiento. Estás en un bar. Miras. Te miran. Sonríes. Te acercas. Sacas tu iPad. Él o ella pregunta “What do you do?” con una sonrisa. Y entonces comienzo con la frase de antes, continúo con que nos queremos mover a Nueva York en la parte de Business Development y les enseño el panel de Moodyo Insights para dejarles una sonrisa en la cara.

Al menos hemos superado la primera fase. Todos nos piden, tras la presentación, el deck, las previsiones, etc. Distinto es lo que hagan después con él, pero ese obstáculo inicial parece que ya hemos aprendido a salvarlo.

Confirmo que estas claves (ya he hablado anteriormente de esto) son básicas para salir airoso de tu primer encuentro con posible partner o inversor:

1) Define tu startup en una frase cortita que tiene el primer punto y seguido bastante cerca del inicio. En función de la reacción inicial piénsate si sigues desmenuzando o no.

2) Compárate con algo muy conocido si eso te ayuda, aunque ten cuidado: “Facebook for shoppers”, “Pinterest for Smart Shoppers”, …  suena muy bien pero según el tono puede resultar pretencioso. Si ves que tu interlocutor es un inversor no especializado en social ecommerce y demás, utilízalo sin problema y con mesura.

3) Ten muy claro qué quieres y qué darás a cambio. “Moverme a Nueva York y para ello necesito X dinero e Y recursos a cambio de Z cosa”.

4) No te asustes cuando te manden un NDA (confidencialidad) por email. Eso ya es una buena señal para indicarte que van a compartir lo que has mandado y ver si tienes algo interesante para ellos o no.

5) Sonríe < Mandatory

6) No todo es dinero. Recuerda que un partner que te ofrezca, por ejemplo, alojamiento para bases de datos Cassandra a bajo precio -o gratis- por ser una startup, también te estará ayudando. Y un contacto lleva a otro, y a otro,…

No olvides tus tarjetas. Te lo dice alguien que siempre las olvida…

And, what do you do?

#MoodyoNYC: El aire acondicionado que quería volar

Amparo sujetando el aire acondicionado por el cable

Amparo sujetando el aire acondicionado por el cable

En España tenemos la insólita costumbre de ventilar las habitaciones cuando nos levantamos. Digo “insólita” porque en nuestro piso está prohibido. El cuarto que compartimos Ampa y yo tiene la típica calefacción de vapor y, pegado a la ventana, un aparato de aire acondicionado instalado al más puro estilo Pepe Gotera y Otilio. Con “pegado” quiero decir “pegado con cinta de precintar cutre”. No cinta americana, a lo McGyver -que habría tenido hasta su glamour- sino el clásico pedazo de tira marrón que sirve para cerrar cajas de cartón. Continue…

Quedan 9 días para Startup Alley: Preparando mi “21 días” particular

Llevo bastante tiempo queriendo montar un videoblog. Así que he pensado que la experiencia que vamos a tener durante el mes que vamos a estar en Nueva York puede ser bastante curiosa. Hablando con Victoria Cabrera, que de estas cosas sabe mucho, me sugirió que el mejor formato para contar lo que me va a ocurrir es el vídeo y, dándole vueltas al formato, al final he pensado hacer un videoblog a diario contando las experiencias de un puñado de personas ilusionadas con su startup en Nueva York. O sea, grabarnos a nosotros mismos en nuestro periplo y publicarlo todo, por muy ridículo que nos podamos ver en las imágenes 🙂

Así que, a partir de mañana, comenzaré a contar cada día lo que estamos haciendo en vídeos de pequeña duración (salvo que el material permita, por su interés, algo más largo…cosa que ahora mismo no me parece probable). Intentaré ser lo más realista posible, contando en todo momento lo que nos han dicho -por duro que pueda ser…- tanto en Startup Alley como en el resto de encuentros que vamos preparando en estos días. Es probable que oigamos cosas bonitas y otras no tan bonitas, pero todas nos ayudarán. Y como nos ayudarán a nosotros, ¿por qué no compartirlo con vosotros?

Por lo tanto, si sois emprendedores, tenéis una startup, estáis pensando en vuestro negocio en la red, en buscar inversión o, sencillamente, queréis echar un ojo a nuestra aventura en Estados Unidos, ya sabéis que en este blog se irá publicando todo cada día.

Quedan 12 días para Startup Alley: La app móvil de Moodyo

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Dentro de una semana, a estas horas y Dios mediante, estaré en el aeropuerto de Boston esperando a coger el enlace que nos llevará a Nueva York. Nuestra excursión a Startup Alley durará un mes completo y, la verdad, estamos deseando ya llegar a Estados Unidos para mostrar nuestro producto.

Con el objetivo de hacer la experiencia lo más atractiva posible, he decidido pasar al formato videoblog durante el tiempo que esté en Manhattan y alrededores. Creo que puede ser interesante. ¡Intentaremos hacerlo bien!

Estamos programando a contrarreloj la app móvil de Moodyo para tenerla lista en NY. ¡No nos podemos presentar allí sin aplicación! ¿Qué le explicas a un estadounidense sobre esto? “No, lo íbamos a hacer ya”, “No, nos hemos dedicado a otras cosas, y ahora lo móvil”… Nos mandarían a freír espárragos en un ecosistema donde ahora prima el “Mobile First” (desarrollar primero para móvil, ya que estás más limitado en recursos y debes exprimirte la cabeza más y, una vez hecho, vas creando otras versiones de escritorio, tablet, etcétera).

Incorporará bastantes funciones interesantes, aunque prefiero no nombrar ninguna ahora que sé que la competencia nos lee y vigila detenidamente (¡Hola amigos!). Algunas cosas serán nuevas y otras serán adaptaciones de lo que ya existe en Moodyo pero una cosa está clara: no queremos “empaquetar” la experiencia de escritorio en un teléfono móvil. Eso no sirve para nada.

La app de Moodyo será una herramienta útil para salir a la calle a comprar y exprimir al máximo tu red de contactos, tiendas, etcétera.

Si todo va bien, en unos días habrá un prototipo en nuestras manos y, en poco más, estará en las tiendas de apps de Google y Apple.

Quedan 15 días para Startup Alley: Mañana, presentación con Erika Peña en Sevilla

El miércoles a eso de las 3:30 de la madrugada terminamos el “core” de la primera tienda dentro de Moodyo. Es para la diseñadora puertorriqueña Erika Peña. Ahora mismo solo la pueden ver los usuarios verificados, pero desde mañana todos los visitantes podrán acceder a la boutique, probar el carrito de la compra, etcétera.

Lolo y Álex han integrado en tiempo récord Sagepay y Paypal Express Checkout en Moodyo. Y el proceso del carrito es, sinceramente, el más simple y cómodo que he visto. No es el ‘one-click’ de Amazon (entre otras cosas porque está patentado…) pero es claro, rápido y, en pocas palabras, destinado a que aquel que quiera comprar no considere un obstáculo el proceso de pago.

También han programado todo el backoffice, los emails a clientes… ¡Vamos, una tienda! Y en tres semanas. Chapó por ellos, que les di unos diseños en Photoshop y se curraron cientos de líneas de Java.

Tener los productos de Erika Peña no era algo que estuviera previsto. No solo porque vayamos a venderlos en exclusiva para Europa -que también…- sino porque era un paso que en el plan de negocios estaba previsto más adelante. Bastante más adelante. Pero, una vez más, se demuestra que el plan sirve como guía orientativa y nunca como vía de tren de la que no es posible salir. Cuando varias tiendas (unas treinta y pico…) te dicen que quieren vender en Moodyo, generas 4 o 5 mil impactos únicos al día y recibes correos de usuarios preguntando cómo se compra, debes moverte rápido. “Pivotar”, que es como llaman a cambiar rápido en el método “Lean Startup”. Y aquí “pivotar” consistía en añadir a la plataforma un carrito, sistema de pago, etcétera. ¡Hecho! Ya me contaréis qué os parece a partir de mañana.

Conocimos ayer a Erika y, realmente, nos pareció encantadora. Hemos comenzado una simbiosis que esperemos que dure mucho tiempo. Ella ha apostado por nuestra plataforma para su estrategia de social shopping en Europa y nosotros estamos muy agradecidos por tener un producto de tanta calidad.

Cuando pueda os cuento qué pasó el viernes pasado en Madrid. Fue sensacional y muy prometedor. ¡Viva el deporte!

Quedan 19 días para Startup Alley: El día que empecé 8 veces una nota de prensa

Como periodista, hay dos cosas que me resultaban especialmente incómodas cuando comencé con Moodyo: ser entrevistado y escribir notas de prensa sobre mi proyecto. Lo primero se arregla a base de práctica, pero lo segundo me sigue costando demasiado. 

Cuando has estado muchos años recibiendo teletipos en una redacción aprendes la forma en la que no debes titular para acabar rápido en la papelera. Pero eso no significa que vayas a encontrar las claves para vender tu historia.

Ahora nos toca contarle a la gente que vamos a vender directamente desde Moodyo, que tenemos en exclusiva a una diseñadora de moda que ha creado complementos que han vestido Rihanna, Beyoncé o Anna Kournikova y venderemos sus productos a toda Europa, que ya tenemos artículos con miles de recomendaciones o creadores de tendencia con miles de seguidores…bla bla bla. 

Pero si quieres comunicar tantas cosas, lo más probable es que no acabes comunicando nada.

Puedes tirar por el lado “didáctico” e “ilustrativo” con frases como “los compradores online ya no buscan webs con opiniones sino que prefieren las recomendaciones de amigos o creadores de tendencia”. Genial, pero no se puede dejar de lado que Moodyo empieza a vender, dando un paso bastante importante (y natural) en su evolución, y que pronto se unirán más de 30 tiendas que aportarán miles de productos que podrán ser recomendados… ¡Y no nos podemos olvidar de la importancia que tiene contar con la venta de una marca en exclusiva!

Aaaaargh…

Insisto, es muy complejo. Además, no nos dirigimos a un único target. Enviaremos la nota de prensa a medios de moda, bloggers del gremio, modelos…pero también a periódicos locales generalistas. La noticia de Moodyo, ¿a dónde quiere ir a parar? ¿A la sección de Economía? ¿A Tecnología? ¿A Moda? ¿A todas? Ojalá.

Mañana continuaremos con la redacción y tendremos la nota lista antes de mediodía para lanzarla. Al fin y al cabo ya está preparado el sistema para vender, se han solucionado un puñado de bugs y se han añadido más mejoras a la plataforma. Y Álex y Lolo están deseando saber por dónde “peta” la máquina tras tantos cambios.

No os preocupéis, que publicaré el resultado final para que podamos debatir si hemos acertado o no con el tono final.

Ah, se me olvidaba: ya tenemos listas las camisetas que llevaremos a NY a Startup Alley. ¡Nos gustan mucho! ¿Y a vosotros? Allá va…

Quedan 28 días para Startup Alley: La caja blanca y el teléfono que no suena

Hoy me he acordado de algo que me comentaron hace poco los emprendedores de Blaffin: “En Nueva York verás que todo va muy rápido. Muy, muy rápido”. David y Álvaro son dos chavales geniales que están trabajando en un producto que tiene muy buena pinta y forman parte de ese equipo de valientes que se plantan en Manhattan a hacer las Américas con una buena idea, un puñado de dólares y mucha ilusión. 

Fue sensacional hacer un Hangout la semana pasada con ellos. En 20 minutos te cuentan las tres verdades del barquero y los siempre útiles “tira por aquí y no tires por allí”. En esa conversación fue donde salió el asunto de la velocidad tan alta con la que se desarrollan las cosas allí a todos los niveles: crear empresa, buscar socios, validar un proyecto, etc. En definitiva, allí lo ven o no lo ven, pero no te marean. Y eso es fundamental en la fase inicial de cualquier proyecto que busca partners y crecer.

Aquí, sin embargo, comienzas una conversación con un tuit, la continúas dos días después por email, a eso le sigue una llamada de teléfono para explicar algo a lo que el jefe del jefe tendrá que dar el visto bueno. Y en ésas estamos con algunos asuntos curiosos. Así que hoy lunes me he quedado esperando varios correos y llamadas. Por contra, gente que no esperábamos nos ha llamado para dar muy buenas noticias y, además, ya casi tenemos vuelo y el apartamento está al caer. 

Como nuestra velocidad es otra por necesidad, nos hemos puesto a construir una caja blanca. Para ser justos, Espe y Reme se han puesto a hacer mil pruebas, han acudido a una papelería y con cartón, papel blanco, celo y unas tijeras han construido una caja blanca. Ya os contaremos en un par de posts para qué la necesitamos aunque, básicamente, es para poder hacer fotos a cosas pequeñas… ¡Muchas fotos!