#MoodyoNYC: Excursión a Staten Island y puente de Brooklyn

#MoodyoNYC: Excursión a Staten Island y puente de Brooklyn

Imágenes de la noche que pasamos de descanso visitando algunas partes de la ciudad. Nos llamó mucho la atención el estado en el que se encuentra el metro por la zona de Brooklyn. El huracán Sandy dejó la zona realmente afectada y las inundaciones produjeron un notable deterioro en el entorno.

#MoodyoNYC: Times Square y la publicidad interactiva

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Desde que Rudolph Giuliani decidiera a mediados de los 90s limpiar Times Square de droga, delincuencia y salas de cine porno, la plaza neoyorquina ha evolucionado hasta convertirse en un lugar excelente para hacer experimentos de marketing, flashmobs, publicidad interactiva y todo tipo de campañas de comunicación que se salen de lo habitual y pueden ser admiradas por personas de todas las edades. Seguir leyendo «#MoodyoNYC: Times Square y la publicidad interactiva»

Moodyo en pocas palabras

La capacidad de síntesis es una virtud. Más aún cuando eres emprendedor. La atención de los satélites que se sitúan en torno a tu producto decrece de forma exponencial desde el primer segundo. Y eso es letal cuando esos satélites son inversores.

Ese fue uno de mis primeros errores. Hasta que empecé con Moodyo no había tenido problemas a la hora de definir mis proyectos en Internet. Mis pequeños éxitos se circunscriben al ámbito de las webs informativas. Todas ellas se definen con 5 o 6 palabras perfectamente.

Hay muchas opciones válidas a la hora de definir tu producto de cara al mercado al que quieres dirigirte. Una que me gusta mucho es coger un referente conocido por todos y utilizarlo como espejo con algunas modificaciones. ¡Ojo! Esto hay que hacerlo con mucho cuidado porque puedes resultar peligrosamente pretencioso. Seguir leyendo «Moodyo en pocas palabras»

Mi primera ronda de inversión

Mi guitarra eléctricaHe cerrado la primera ronda de financiación para Moodyo después de muchos meses trabajando con mi equipo (no conozco al tuyo, pero el mío es increíble…). Varios planes de negocios, hojas de Excel interminables y diversas reuniones para conseguir fondos con los que poder sustentar el crecimiento de uno de mis principales proyectos.

Buscar inversión suena bien pero es un camino complicado en el que no solo se busca dinero. Por hacer un símil fácil de entender, convencer a tu primer inversor puede equivaler a convencer a un banco para que te dé una hipoteca sin trabajo porque acabas de finalizar tu carrera con un buen expediente académico.

Me alegro mucho de haber tenido que buscar inversión pasados los 30 años. Las “tablas” que uno tiene a esta edad son bien distintas a las que tienes cuando eres un joven con mucho empuje, pero con dificultad para encajar un “NO” inesperado. Seguramente, dentro de unos años será todavía mejor.

Tengo mucha suerte porque con Moodyo solo hemos tocado a dos o tres fuentes de capital y, al final, todos han entrado o han querido entrar. Un orgullo para mí que algunos de los principales business angels e inversores españoles hayan confiado en nosotros.

Es un tópico, pero no por ello deja de ser menos cierto: los inversores pondrán su dinero en ti y en tu equipo, no en tu empresa; tu ilusión, tu capacidad para hacer equipo, para motivar, para compartir y crear conocimiento, para sonreír ante un “no”… Al fin y al cabo tu empresa no deja de ser una idea prometedora. Y las ideas no son nada sin personas que las impulsen en todo momento con mucha fuerza.

Cuando comencé con Moodyo disponía de algunos ahorros -el pretérito imperfecto de indicativo NO es gratuito…- que eran insuficientes a medio plazo. Pero nunca pensé en que me iba a quedar sin dinero. Lo busqué donde pude, incluso para poder contratar ingenieros freelance que me ayudaron en fases importantes de la construcción de la plataforma. 

Siempre tuve la sensación de poder seguir adelante, durmiendo menos, soportando épocas de estrés, ansiedad y falta de sueño muy complicadas y estudiando mucho todas las noches antes de dormir. Como dice mi padre, “la informática caduca todas las tardes”. Todo, siempre, con el apoyo incondicional de Amparo, que se ha embarcado también en esta aventura convencida de que todo llegará a buen puerto. Ella es mi “angel”, sin el “business” delante.

He cerrado mi primera ronda de inversión y sigo sin tener dinero para mí. Es algo que sigue sin importarme. Hay personas que no creen en el emprendimiento sin un fin claramente lucrativo; yo pienso firmemente que sí existe ese perfil y que es el necesario para tener una verdadera mentalidad de startup. Necesitas que crezcan tus proyectos, que se hagan rentables y que la gente trabaje con ilusión.

Como veis, no obvio la rentabilidad. Es absurdo emprender sin querer generar algo muy rentable. Pero ya habrá tiempo para asegurar la cuenta corriente. Desde que me compré mi batería y mi mesa de mezclas -y me regalaron mi guitarra eléctrica…- hay pocas cosas nuevas materiales que me llamen realmente la atención.

Para esas cosas que aún me atraen, siempre me quedará Moodyo, donde podré añadir nuevos deseos y compartirlos con los demás. Cuando esos deseos sean pensamientos que tuitear, estará Twissues en un futuro, paliando el Alzheimer digital al que nos condena la gran cantidad de información que producimos a diario. Y en medio, de alguna manera, leyéndome, utilizando alguno de mis servicios, criticándome, ignorándome, apoyándome o embarcado en algún proyecto mío, estarás tú. Gracias.